Dirección General: Jesús Rivera Zúñiga

¡Ya aplácate, Pancho!

EDITORIAL


El Gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, se jacta de haber mejorado la seguridad en el Estado.

En los últimos dos meses, luego que le arrebataron el control sobre el Congreso del Estado, ha tomado el tema como argumento para buscar que se le apruebe el cobro a los usuarios de vehículos automotores por concepto de reemplacamiento.

Asegura que con las nuevas láminas va a mejorar la vigilancia, ya que incluirá algunos elementos extra que servirán para que las cámaras detecten los vehículos en los cuales se cometen delitos y con ello, ayudar a su ubicación y posterior detención.

Algunos diputados de MORENA le lanzaron el siguiente reto: Que en lugar de afectar el bolsillo de los ciudadanos, fuertemente afectados por la pandemia, entregue las placas de manera gratuita.

Lo cierto es que el Gobierno del Estado espera recaudar más de 500 millones de pesos por concepto de reemplacamiento, pero la mayoría de los congresistas no están dispuestos a dejar que el fullero, sátrapa y gandalla Gobernador dé ese zarpazo a la depauperada economía familiar.

Dentro del mismo Congreso surge un movimiento que ya empieza a permear entre la sociedad: Evitar que el Gobernador se salga con la suya.

“¡Ya aplácate, Pancho!”-le dicen, en un bonito juego de palabras, aprovechando el tema de las placas.

El Partido del Trabajo dio un paso adelante. La semana pasada emitió una convocatoria por las redes sociales donde exhorta a los usuarios de vehículos motrices a una resistencia civil para no pagar el reemplacamiento, si no se logra detener por la vía legal el veto que puso Cabeza de Vaca al decreto que deroga ese cobro.

Hay que reconocer que los violentos se han apaciguado bastante en los últimos tiempos, pero no tanto por las acciones del Gobierno del Estado, sino por la tregua que hay entre los grupos de la delincuencia organizada.

Éstos siguen dejando sentir su presencia en todos los rincones y en todas las actividades.

Si bien es cierto que hay más vigilancia carretera, aún hay “agujeros negros”, como en el tramo ubicado entre Nueva Ciudad Guerrero y Nuevo Laredo, o entre Matamoros y Río Bravo.

Entrando el año se turnará a comisiones el veto del Gobernador al decreto que cancelaba el reemplacamiento.

El Congreso, convertido ahora en un Poder de verdad, en un contrapeso para el Ejecutivo, agotará las instancias legales para evitar esa puñalada trapera.

Veremos, a la vuelta del año, si el movimiento “antireemplacacionista” cobra fuerza y los ciudadanos dicen ¡no”! al capricho del gobernante.

“¡Ya aplácate, Pancho!”-será el nuevo grito de batalla.

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