Dirección General: Jesús Rivera Zúñiga

Al Vuelo-Tamafat

 

Por Pegaso


¿Algún perito en lingüística, de entre mis dos o tres lectores que sepa cuál es la diferencia entre patatús, tamafat, supiritaco, telele, soponcio y ñáñaras?

Yo, la verdad, me declaro incompetente para dilucidar, inferir, deducir, inducir, concluir o conjeturar sobre tarea tan colosal.

Cuando éramos chicos y sufríamos de algún desmayo, nos decía nuestra mamá que nos había dado un telele; si era a consecuencia de un susto, un soponcio, y si era a causa de una enfermedad, un patatús.

De la palabra tamafat no me acuerdo, pero debe ser algo parecido a lo que nuestras abuelitas llamaban váguido o vértigo.

Veamos qué nos dice nuestro amigo Google:

-Patatús: Desmayo o indisposición repentinos, causados por una impresión muy fuerte que puede ocasionar la muerte./Mareo o desmayo que sufre una persona por una impresión muy fuerte o por un estado de nervios anormal./Al buscar el origen de la palabra, hay una versión que la señala como onomatopéyica, es decir, proveniente del sonido que hace una persona cuando sufre ese tipo de situación. Sin embargo, lo más probable es que sea una modificación de la palabra pata, que en términos vulgares significa pie.

-Tamafat o tramafat: Dícese del infarto, telele, soponcio o supiritaco ocasionado por una conmoción. Usado comúnmente por señoras de horrible aspecto y además, locas histéricas que cuando las contraían, amenazaban con sufrir un caso de tramafat que al precer ocasiona terribles consecuencias a quien lo padece.

-Supiritaco: Es aquel desmayo o fatiga de una persona de edad al realizar alguna actividad física, a la cual no está acostumbrada. Se cansa, se marea y siente desmayarse. En medicina son datos de bajo gasto y es debido a la falta de la realización de ejercicio físico, sobre todo en una persona de edad.

-Telele: Aunque muchas personas consideran al soponcio, al patatús y al telele como sinónimos, la verdad es que son grados, y el telele va en relación con un leve desmayo por una impresión fuerte, por ejemplo, cuando le dices a tu mamá que eres soltera y estás embarazada.

-Soponcio: Es la pérdida instantánea del conocimiento o pérdida de la conciencia momentánea. Sucede después de una noticia, generalmente mala o que afecta a la persona.

-Ñáñaras: Es una sensación de miedo o terror que dan algunas cosas, incluso de tipo paranormal, como ver fantasmas o más común, en situaciones que una persona no tolera ver, como la sangre, las arañas o cualquier otra fobia.

Así pues, con esto nos damos una idea aproximada de lo que significan cada uno de esos tan pintorescos términos.

Aunque a decir verdad, en el léxico de los mexicanos hay muchas otras expresiones igualmente folclóricas que en ocasiones ni siquiera sabemos qué significan, pero las utilizamos, por ejemplo, cuando por las mañanas recibimos un frío colado, las abuelitas dicen que nos dio el sereno o un aire.

Un chichón es cuando, por efecto de un golpe en la cabeza, nos sale una protuberancia que dura desde algunas horas hasta uno o dos días, dependiendo de la intensidad del mismo.

Desconchabar es descomponerse algo del cuerpo, aunque principalmente se usa cuando hay una luxación o posiblemente una fractura.

Agüitarse, término coloquial muy usado en el norte, es estar triste, pensativo, meditabundo, cabisbajo y taciturno por alguna noticia o acto que nos afecte directamente, como cuando el Cruz Azul pierde un partido de futbol.

Andas achicolapado cuando te invade el desánimo y la tristeza y estás chípil cuando eres un infante y haces tus berrinches porque te consienten mucho, y te da la chiripiorca cuando, según Chespirito, sufres un tic incontrolable que te hace moverte de un lado para otro, o la garrotera cuando sufres un susto repentino.

Estás desguanzado cuando tienes decaimiento o por alguna circunstancia no tienes fuerzas ni para estar parado.

Y si te da un correlequetealcanza, es mejor que te apures, porque si no llegas al baño lo lamentarás por el resto de tu vida.

Un mimisqui es un episodio de histeria leve, el mal del puerco es una somnolencia causada por la ingesta de comida de alto contenido calórico, y el Síndrome del Jesús en la boca no es más que la alteración del sistema nervioso provocado por una gran preocupación.

Y bueno, esa fue mi contribución cultural del día de hoy. Nos quedamos con el refrán estilo Pegaso que a la letra dice: “Resulta más pernicioso que el tejido mago del cuadrúpedo artiodáctilo denominado Sus scrofa”.  (Es más malo que la carne de puerco).

 

 

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