Dirección General: Jesús Rivera Zúñiga

Tiempos de Guerra

Por:
Chano Rangel

¡Una consulta patito y el campo olvidado!

Existen varios temas de gravedad y de vital importancia que en México aún no se atienden, porque el gobierno está empeñado en hacer una consulta popular, para saber si se aplica o no la ley. El galimatías de esta consulta es solo un circo romano, no hay necesidad de preguntar si se aplica la ley o no, simplemente si existiera algún delito, que se consigne y juzgue a los delincuentes, así estos malhechores fueran los expresidente de la república.

Mientras eso pasa, los ciudadanos de clase media y baja sufren los estragos de un desastre en el control de la pandemia, y un desabasto en medicamentos en todos los centros hospitalarios pertenecientes al sistema nacional de salud.

También mientras se prepara el circo, los agricultores sufren por las pérdidas ocasionadas por un mal clima, primero una helada, que casi acabó con el ciclo 2020-2021, y después un exceso de agua y humedad, que dejó siniestros, en más del 50% de los agricultores de la región de Tamaulipas. Los productores rurales, pequeños propietarios y sociedades de producción, no han encontrado eco en sus demandas, el gobierno federal, ni los ve, ni los oye.

En las zonas de Río Bravo, Matamoros, Valle Hermoso, San Fernando, Méndez, Burgos, Cruillas, la helada dejó desolado al campo, la región ribereña estuvo peor, el daño fue mayor, en el Valle de San Fernando, como no los explicó ayer el Ing. Agustín Hernández, la situación se torna cada día más difícil, primero la sequía, luego la helada, y posteriormente la lluvia excesiva, dejaron sin margen de maniobra a los productores, y los precios altos que oscilan entre los 5800 a 4800 pesos por tonelada, no compensan la baja producción de sorgo, principal producto de siembra de la región.

Están las pláticas para declarar zona de desastre en la región del Valle de San Fernando, lo explicó el ingeniero Hernández, quien también comentó que ya se reunieron con el secretario del ramo en Tamaulipas, Ariel Longoria, y que el llamado a la Sagarpa, ya se hizo, pero aún no encuentran respuesta.

Después del desastre en la producción agrícola, donde anduviera el súper delegado del gobierno federal, quien es quien debería de estar al pendiente de esta problemática ¡bueno él anda muy ocupado, anda con sus servidores de la nación, diciendo casa por casa, que la vacuna del covid-19 en la entidad es gracias a él! Y también anda muy ocupado tratando de acarrear votos su ahora partido, para una consulta popular, que sirve para dos cosas, para nada y para nada.

Mientras se invita casi, casi, casa por casa, a votar por la consulta popular, el campo está olvidado, las inclemencias del tiempo, han dejado un caos, los agricultores molestos, con justa razón por el abandono, y los apoyos esos que fueron borrados del mapa del gobierno federal, siguen sin llegar, porque solo los que cuentan entre 5 y 20 hectáreas, reciben a cuenta gotas un ligero apoyo, sin embargo este tipo de productores, en su mayoría pertenecientes al sector social, no representan el grueso de la producción de grano, solo un porcentaje mínimo.

Ahí está la problemática, esperemos pronto el gobierno federal voltee a Tamaulipas, y el presidente se deje de rencillas políticas y de venganzas postelectorales, el campo necesita de todo el apoyo, y vez de andar armando circos de consulta, se debería de atender lo que realmente vale la pena. Pero claro el campo no es show, no es pan y circo, no se comenta en las mañaneras, mucho menos ocupa la importancia para el presidente de la república, como debería de ser. Es mejor culpar al pasado, es mejor culpar a los adversarios políticos, que hacer frente a un problema nacional.

De Aquello y lo demás…

Vamos a continuar con la problemática que enfrenta el campo de Tamaulipas, la situación es difícil, llegó la sequía, luego la helada y posterior mucha agua, la naturaleza ha sido implacable, las afectaciones son millonarias y los apoyos paupérrimos.
En algunos casos después de la helada, se resembró y la fatalidad fue el exceso de lluvia, que tanto se esperaba, pero en algunas regiones también afectó la cantidad de la precipitación pluvial.

El clima extremo de lluvias, sequía, heladas, es un síntoma de lo maltrecho que está la tierra, los ciclos se han cambiado, las lluvias han dejado de ser cíclicas y llegan cuando no se esperan y se ausentan cuando se requieren, dejando suelos erosionados y campos llenos de tristeza y desolación.

La cantidad de producción este ciclo, en el Valle de San Fernando, oscila entre 1.2 millones de toneladas, menos del 50% de un ciclo regular, con un promedio de 1.5 toneladas por hectárea, en el mejor de los casos, y de ahí para abajo, con estos números los productores en su mayoría, no sacaran ni los gastos de producción.

chanorangel@live.com.mx

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