Dirección General: Jesús Rivera Zúñiga

¡De la que nos salvamos!

Por Jesús Rivera

Usuarios de las redes sociales subieron un video donde se muestra un embudo de nubes que, sin embargo, no llegó a tocas tierra.

El fenómeno se conoce precisamente como “nube embudo“, ya que la velocidad tangencial no llega a ser suficiente para que se convierta en tornado.

Poco después de las 6:00 de la tarde de este martes, las personas que se trasladaban en su vehículo de Reynosa a Monterrey fueron testigos de esta curiosa formación.

Casi una hora después ocurrió en esta región una tremenda tromba que originó inundaciones en partes bajas y encharcamientos importantes en avenidas y pasos a desnivel.

El choque de dos sistemas, uno procedente del norte y otro asociado a una corriente cálida procedente del Golfo de México, originó la formación de gruesas nubes de tormenta (supercélulas) que dejaron lluvias importantes en la región.

TORNADOS, TROMBAS Y EMBUDOS DE NUBES

Una “nube embudo”, según una definición, es una nube que adquiere esa forma gracias a una columna rotativa de aire, extendiéndose desde la base de una nube madre (supercélula) hasta pocos metros de la superficie de la tierra. Cuando llega a tocar suelo, debido a la fuerza de rotación o fuerza tangencial de los vientos, se convierte en tornado.

Por asociación, la tormenta que azotó esta tarde se catalogó como tromba, es decir, un aguacero violento acompañado de fuerte viento.

Reynosa no es zona de tornados, por tal motivo el video mostrado por los viajeros causó sorpresa y temor, ya que si el choque de las dos masas de aire húmedo hubiera sido más fuerte, la fuerza de los vientos habría generado un tornado, con resultados desastrozos a lo largo de su trayectoria.

Compartir en Redes Sociales

Deja una respuesta