Dirección General: Jesús Rivera Zúñiga

Migrantes causan destrozos en la Plaza de la República

Por Jesús Rivera
En lo que se considera como una verdadera crisis humanitaria, miles de migrantes centroamericanos invaden las poblaciones de la frontera norte de Tamaulipas en espera de obtener su pase hacia los Estados Unidos.
En Reynosa, un denso núcleo de personas procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador sobreviven en condiciones precarias.
Hombres, mujeres, niños, invaden el kiosco, los jardines y hasta los árboles de la Plaza de la República, al no haber un espacio adecuado en las cercanías del puente internacional.
Las autoridades llevaron sanitarios portátiles, les llevan alimentos y por lo menos dos veces a la semana hay atención médica gratuita.
Al visitar el “campamento” de migrantes, se puede observar a niños bañándose con mangueras y a mujeres que pagan una módica cantidad a cambio de que un negocio que está cruzando la calle les permita bañarse diariamente.
El pasto ya no existe. Los encinos son usados como tendederos o para sujetar las improvisadas casuchas de cartón y cobijas.
Los más afortunados duermen bajo pequeñas tiendas de campaña, en tanto que a los niños se les habilitó la parte techada del kiosco, donde se resguardan de las condiciones del clima extremo.
Ricardo Calderón, Delegado del Instituto Tamaulipeco para el Migrante, dijo que se trabaja de la mano de asociaciones civiles locales, pero también internacionales, como la Organización Internacional para la Migración (OIM), organismo que depende de la UNICEF.
En la parte poniente del albergue de migrantes Senda de Vida, se construye un domo que servirá como refugio definitivo para las familias migrantes.
Se trata de un espacio de 76 metros por 42 metros, alrededor de 3 mil metros cuadrados.
Mientras avanza la construcción del domo, continúa la situación desesperada en la plaza de la República.
Será necesario invertir una gran cantidad de recursos económicos para devolverla a la normalidad.
Por otro lado, se reporta que en colonias cercanas a los albergues Senda de Vida y Guadalupano, como la Aquiles Serdán, la Ramos, la Chapultepec y parte de la Zona Centro, migrantes de procedencia centroamericana empiezan a constituir un problema de seguridad.
Se observa a individuos tatuados de brazos y torso al estilo de la “Mara Salvatrucha”, que ya han logrado desplazar a los cubanos hacia lugares más alejados.

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